Luis Buñuel y u elenco de epoca hacen historia
La Obra Maestra y Polémica de Luis Buñuel
Galardonada con la Palma de Oro en Cannes, Viridiana es una de las películas más polémicas del cine español. Estructurada en dos partes contrapuestas, Buñuel deconstruye el concepto de moralidad y caridad cristiana, utilizando el surrealismo y la crítica social para retratar a un grupo de marginados que rompen todas las reglas del comportamiento ético.
La película se divide dramáticamente en dos mitades: la primera marcada por la amabilidad y las buenas formas; la segunda, arrasada por la irrupción de un elenco de mendigos que subvierte el orden moral establecido.

Hasta la muerte de Don Jaime, los personajes son amables, educados y valoran lo que tienen. Existe un respeto mutuo a pesar de las diferencias y un orden social establecido, aunque permeado por los instintos reprimidos del protagonista burgués.

Los marginados sociales irrumpen modificando el esquema inicial. Buñuel los despoja del rol tradicional de víctimas sumisas, presentándolos como seres cínicos, inadaptados e irresponsables, dispuestos a delinquir y vulnerar toda ética por decisión propia.

El autor busca demostrar que los mendigos son portadores de pecados capitales y rechazan las normas que los subyugan. Muestran una doble personalidad: dóciles ante la caridad, pero iracundos y envidiosos entre sí en un ejercicio de cinismo extremo.
Una película premiada en Cannes y prohibida en su propio país durante diecisiete años.

Un artículo muy hostil publicado en L’Osservatore Romano provocó la inmediata prohibición del film en España e Italia, siendo tachado de blasfemo. El régimen franquista destituyó al director general de Cinematografía por recoger el premio en Cannes y ordenó destruir la cinta. Silvia Pinal logró salvarla huyendo a México con una copia. La película no se exhibió en España hasta 17 años después, muerta la dictadura.

Buñuel, máximo exponente del surrealismo, impregna Viridiana de elementos oníricos, experimentación visual y metáforas subversivas. Como influencia del Neorrealismo y del Nuevo Cine Latinoamericano, aplica la “estética del hambre”, usando el cine como agitación social, pero distorsionando la imagen tradicional de la pobreza para generar reflexión e impacto en el espectador.
El film obtiene el máximo galardón del festival, representando oficialmente a España.
Un artículo hostil del diario vaticano tacha la película de blasfema y desencadena la reacción institucional.
Se prohíbe en España e Italia; el régimen destituye al director general de Cinematografía y ordena destruir la cinta.
La actriz huye a México con una copia del negativo, garantizando la supervivencia de la película.
Ya muerta la dictadura, el público español pudo ver por fin la obra premiada en su nombre.
El lenguaje es un elemento fundamental que usa Buñuel para expresar la violencia, la saña y la envidia: diálogos construidos con expresiones propias de la jerga popular.
El director utiliza el mismo decorado —el dormitorio matrimonial— para filmar dos escenas análogas y exponer la radical diferencia moral entre dos personajes ante el mismo acto.

Organiza una elaborada imaginería —café narcotizado, traje de novia—. Sin embargo, el acto le repugna moralmente y la razón le hace desistir, sintiendo cordura y arrepentimiento. Su perversión queda solo en el pensamiento.

Actúa con brutalidad instintiva: besos forzados, frases hirientes y sujeción física hasta el desmayo. Este acto solo puede ser detenido mediante la violencia física: el asesinato del agresor a manos del Leproso.
“Nunca tuve la intención de escribir un argumento que demostrara que la caridad cristiana es inútil. Solo los imbéciles tienen esas pretensiones…”